viernes, 9 de enero de 2015

El Natre reeditor y autogestionado

 Después de varios años de estar fondeado, el libro de Rolando Alarcón volvió a circular. En 2009 se editó junto a Quimantú pero esta vez opté por lanzarme solo a la piscina. Hubo negociaciones serias con una editorial y conversaciones informales con varias otras, pero en general el asunto implicaba hacer una inversión similar a la que finalmente se hizo. La decisión pasó por tener autonomía total en el proceso, pero también por las dudas de ver qué se iba a hacer con 1.000 libros si ya se habían vendido 500, por mucho que no hubiera estado en librerías (Quimantú lo vendía generalmente a minoristas o cuando iba a algunas ferias y actividades masivas). 

Al final la apuesta fue por hacer una tirada chica, de 150 ejemplares, pero con la facilidad de poder hacer más cuando fuera necesario. Esto, por una parte, daba la tranquilidad de poder hacer correcciones para los libros siguientes, cosa que me pesó profundamente con la primera edición, que tuvo un par de errores imperdonables y otros menores. Y por otro lado, si bien el costo por cada libro era considerablemente mayor, permitía hacer pequeñas inversiones cada vez que se quisiera hacer nuevos ejemplares, en vez de gastarse un platal en un chirolazo. 

Lo único doloroso para mí fue que, al hacer tan pocos ejemplares, el libro subió considerablemente de valor, casi al doble de lo que salía con Quimantú, y eso que se dejó lo más bajo posible, prácticamente al precio de costo en la distribución a tiendas, pero hay que decir que el trabajo estaba presentado en condiciones mucho mejores, tanto en su portada como en la calidad del papel, por lo que la inversión puede justificarse. Esto, por cierto, pensando en que la edición está dedicada sólo para quienes no tienen el libro, yo al menos he sido majadero en no recomendar la compra para quienes ya cuentan con la primera tirada, porque el contenido es prácticamente el mismo. 

Para esta vez la idea es estar de manera más decidida en algunas tiendas, aunque obviamente será en una escala muy pequeña, para no volverme loco llevando libros a todas partes (en el caso de que las librerías quisieran tenerlo). Por ahora es seguro que estará en La Tienda Nacional, ya está a la venta por un novedoso sistema de tienda virtual llamado "Discos Sur" y es muy probablemente que el libro vuelva a estar en la Qué Leo de Providencia, donde el libro tuvo un paso fugaz y exitoso, porque se vendieron los ocho libros que llevamos de manera más o menos rápida (en realidad llevé diez pero había dos defectuosos). Donde primero estuvo, por supuesto, fue en Discomanía, punto fundamental de la cultura chilena que está ubicado en 21 de mayo 583, local 894. Son amigos desde una cantidad incontable de años y han tenido siempre un gran espíritu de colaboración con cada cosa que está reseñada en este blog. Son además gente de lealtad y honestidad a toda prueba, así que lo menos que pude hacer fue tener el gesto de llevarle los primeros libros apenas me los entregó la gente de la imprenta en una bolsa enorme y bien pesada, juas (grande tía Ceci, que vino desde Valparaíso cargando la leserita). 

Bueno, ya veremos cómo resulta la aventura de esta reedición, al menos me alegro de que el libro vuelva a estar en la calle y que sea una pequeña ayuda para que el recuerdo de Rolando Alarcón esté muy vivo entre nosotros.

1 comentario:

  1. Bien por esto Manuel, increíblemente la cultura sigue "vigente" a pesar de la poca ayuda del estado, las personas que realizan estos hechos (lanzar un libro y más ahora que pocos leen), es un acto heróico, pero que a larga será recompensado. Indicame en que partes está, para ponerlo en las páginas mías, cuando siga con el texto del libro en FyCCh., así lo agrego al final de cada artículo. Saludos,cf

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