Caí en ese sitio cuando se empezaba a hacer el Festival de Las Ideas, evento compuesto de un sinfín de actividades en diversos ámbitos y sectores de la capital. Como Cultura en Movimiento teníamos que desarrollar algunas iniciativas artísticas y quedé a cargo de la "Gala cultural", que se realizó en Carmen 340. Fue un muy bonito recital. También con Cultura en Movimiento participamos a tope en actividades hechas para apoyar a Pedro Henríquez, destacado animador radial, famoso por su paso por la Radio Umbral y quien fue canallamente atacado por la espalda en una fuente de soda. Moriría a fines de ese año y dejamos el alma para que tuviera algún apoyo y reconocimiento.
A partir de la amistad con otros dos sujetos de CEM (que dejé a fines de ese año o comienzos del siguiente, ya ni me acuerdo) surgió la iniciativa de armar una productora para desarrollar varias iniciativas ligadas a la cultura. Ocupamos el nombre Activarte, que en rigor ya existía y era donde participaba uno de estos socios. Con ese nombre hicimos varios conciertos y experiencias con resultados muy dispares y donde yo tenía más que nada a cargo la parte de prensa y algunos contactos con los artistas que ya conocía de cierto tiempo. Era un intento más serio, de hacer conciertos de cierta convocatoria donde pudiera haber resultados profesionales arriba del escenario y en las boleterías. Nos pasó de todo en realidad.
Del período Activarte resalto tres eventos: uno porque fue idea mía, juas. El Memoriamérica, donde presentamos juntos la Cantata Santa María con Preludio y El Sueño Americano, de Patricio Manns, con Crisol. Fue la primera vez que reventamos el Galpón Víctor Jara. También fue un suceso de convocatoria el concierto de Preludio con la Cantata pero para el 1 de mayo, en el marco de los 100 años de la matanza en la Escuela Santa María (eso ya fue en 2007). Ese mismo año hicimos además tres ciclos en el Ical (yo participé en dos) y aunque fue mucho más exitoso en público el de cueca urbana (con Los Palmeros, Las Torcazas y Aparcoa) recuerdo mucho el de "Nueva Canción Chilena, ayer y hoy" donde músicos de ahora hicieron sus versiones y proyecciones de la Nueva Canción a partir de sus propuestas artísticas. Pancho Villa, Napalé, Héctor Pavez y Los Aucas dieron parte a ese ciclo donde cruzamos generaciones y tratamos de demostrar que el movimiento aquel no murió con el Golpe sino que se desparramó para siempre. Además de ese ciclo recuerdo que en la parte final los cabros andaban en Bolivia con Cultura en Movimiento así que volví a los tiempos de la gestión solitaria. Fue otra semilla del Natre, quizás. Toda la gráfica de esa época estuvo a cargo de Ricardo Silva, uno de los integrantes del trío (el otro era el Pepe Osorio) y actual cuequero con Los Gatos.En ese período lleno de altibajos y dudas intentaba mantener mi ambición de ayudar al movimiento cultural aunque los resultados más de una vez me dieron en la cara. Ya había intentado solo, me había aliado con un movimiento más político y otro más "profesional". Mucha búsqueda para intentar encontrar un camino que no se veía muy claro.
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