miércoles, 25 de noviembre de 2009

El Natre bibliográfico

Desde 2003 comencé a participar en la elaboración de un libro de homenaje por Rolando Alarcón. La idea original era de Carlos Valladares, profesor y músico, quien colaboraba con Alarcón como parte del dúo Los Emigrantes, con el que ganaron en Viña del Mar y participaron en numerosas actuaciones y grabaciones.

Él tenía la idea de hacer este texto desde los años '80, cuando vivía su destierro en Canadá. Eso permitió que contáramos con valiosos testimonios de gente como René Largo Farías y Héctor Duvauchelle, fallecidos hace muchos años, o de Fernando Alegría, escritor que empezó a tener problemas de memoria hace largo tiempo.

El texto tuvo dos años de investigación en esta nueva etapa y tres más de escritura, realizada de manera bastante esporádica como puede suponerse. Estuvo listo en su primera versión a comienzos de 2009, pero en el transcurso del año tuvo varias modificaciones para incorporar algunos testimonios finales (Pedro Messone y Ángel Parra), para sumar datos desconocidos hasta el momento como algunos que figuraron en la nueva edición de El Libro Mayor de Violeta Parra y para hacer numerosas correcciones de prueba (alcanzo a recordar siete, tres mías y cuatro de gentiles y atentos colaboradores).

A mediados de este año, y en paralelo con las otras actividades como el aniversario por los 80 años o la creación de la página web, surgió la posibilidad de publicar el libro con la Editorial Quimantú, que recibió el texto y lo integró a su lanzamiento masivo de libros, que se realizó con todo éxito y toda sencillez, el 6 de diciembre en el anfiteatro del Parque Forestal.

Demás está decir el orgullo que significa ser parte de este proyecto. No tanto por el nombre y su homenaje implícito al trabajo cultural del gobierno de Salvador Allende sino por poder ser parte del entusiasmo de los gestores de esta segunda etapa y por asumir como propio el compromiso de cortar el flujo mercantil del mundo del libro, donde abogamos por una producción y edición al más bajo costo para que los lectores puedan acceder a precios razonables. Ojalá, si es que alguna vez salen nuevos libros del Natre, que tengamos la posibilidad de seguir colaborando con Quimantú y ser parte y responsables de su crecimiento y desarrollo.

El Natre radial

Desde 2002 existe en Radio Nuevo Mundo el programa Americanto, iniciado en 1996 en las emisoras de la Universidad de Santiago. La idea ha sido difundir a artistas de raíz folklórica chilena y latinoamericana, centrado básicamente en los artistas que están en plena producción artística. Inició la aventura y fue clave para su intromisión en la Nuevo Mundo el amigo y colega Andrés Figueroa, por su contacto con el director de entonces, el recordado señor Hernán Barahona.
Partió como un "comodín" para las tardes de sábado, e iba según el horario de los campeonatos de fútbol. Desde 2005 pasó a los domingos a las nueve de la mañana, donde se encuentra actualmente. Ese mismo año comenzó a difundirse por Internet gracias a un radioblog que era parte del proyecto "Radio en Movimiento" y que también se alojaba en el blog vecino americanto.blogspot.com. Desde hace dos años, además, el programa también tiene un espacio en un podomatic, que permite alojar espacios para que el auditor seleccione cuándo y cómo sintonizarlo.

En 2009 el programa fue incorporado a los espacios de la Radio del Sur, proyecto nacido en Venezuela que reúne a emisoras de todo el continente. Así, decenas de compatriotas han estado sonando en este país sin que ni siquiera lo hayan sabido, juas. Aunque no hemos llevado la cuenta estimamos que el programa ha tenido cerca de 100 entrevistados en sus ya casi ocho años de vida, lo que muestra la gran magnitud de creadores que siguen pensando en la raíz folklórica y explorando nuevos caminos. Si quiere escuchar algunas emisiones puede ir a esta página.
PD: El programa dejó de emitirse en enero de 2013. Las razones y la despedida están acá. 

El Natre gráfico

En el marco de las actividades por Rolando Alarcón la diseñadora del afiche tuvo un arrebato de creatividad y pulcritud y generó la imagen corporativa del Natre, ya que tenía nombre para el ciclo Cantografía pero no había imagen que lo referenciara.

Aprovechando la indudable belleza de la florcita que da nombre al Colectivo surgió la imagen que rápidamente dio origen a dos logos para distintos usos (timbre y autoadhesivo además de otros asuntos) y a un marcador de libros, creado ante la ingenua proximidad del lanzamiento del libro. Al menos no habrá que preocuparse de eso cuando el libro esté listo, juas.

Bueno, gracias a todo este arrebato tenemos timbre para ponerle a las entradas, autoadhesivos y tarjetas de presentación para repartir y marcadores de libros como "posicionamiento de marca".

El Natre y la informática

En mi limitado mundo de habilidades una que jamás estuvo en la lista es el diseño y manejo de páginas webs. Sin embargo el desarrollo de la tecnología y la filosofía abierta y generosa de algunos "computines" permitió que existiera la plataforma Joomla para crear sitios sin muchos conocimientos y que varias personas hicieran tutoriales o respondieran en foros a los afligidos y novatos creadores.

Así pude parar en un par de meses el sitio de homenaje a Rolando Alarcón, que nació como una manera de dejar una página en la web que testimoniara la vida y la obra del artista en las condiciones más decorosas posibles, en especial considerando la larga lista de inexactitudes que dan vuelta por la web. Aproveché algún material hecho con rigor como el cancionero del amigo Hannes Salo (donde metimos un poco de ayuda) y sistematicé buena parte de lo que estaba reunido para el libro y que posiblemente no iba a ser usado en su totalidad.
Así nació esta página que, a mi juicio, tiene como gran utilidad que las canciones del caballero se puedan oír en la Internet, cosa que no se podía hacer salvo para los que han ido descargando su discografía. Esto sirve como material de consulta.


Ese fue el debut (y probablemente la despedida) de El Natre como realizador de sitios web.

El Natre y el cumpleaños


El 7 de agosto se realizó en el Ical el concierto por los 80 años del natalicio de Rolando Alarcón. El cantautor cumplía el 5 de agosto pero se optó por hacerlo el fin de semana más próximo para asegurar una mayor presencia de público. A diferencia de los 75 años esta vez tuvimos el apoyo de las nuevas creaciones tecnológicas como Facebook y mucha gente se enteró por este medio, a sabiendas de que los medios "convencionales" no prestaron ayuda alguna (salvo nobles excepciones como el Canal 29 o la web de Cultura en Movimiento).
A diferencia de los 75 años, esta vez quisimos centrarnos en artistas de menos trayectoria en cuanto a edad pero que tuvieran algún vínculo con el artista o quisieran cantar al menos un tema de su autoría. La excepción fue Cuncumén, que siempre apoya cuando se trata de saludar a su primer director. De los otros nombres era lógico que estuvieran Héctor Pavez y La Tribu Generaciones (el primero hijo de uno de los grandes amigos de Alarcón y los segundos especialistas en el repertorio del cantautor). Además se invitó a Pancho Miranda, ex Triburbana, quien ya tenía montado un tema de Alarcón y a Galo y Rodrigo y a Vasti Michel para que trabajaran el repertorio del maestro normalista. En el transcurso de este trabajo se sumó Rodrigo Hernández, trovador que creó el sitio Myspace del cantautor chileno.

El asunto salió muy bien en términos artísticos y cumplió con algunas de las metas del acto: recordar a Rolando Alarcón, reflotar algunas de sus canciones en voces jóvenes. Obvio que uno nunca queda contento del todo pero siempre será mejor hacerlo que dejar pasar la efemérides.

Acá se pueden ver algunas fotos.

domingo, 22 de noviembre de 2009

El Natre fundacional


En 2008 me rejuré no hacer ninguna cosa de ninguna índole de gestión artística hasta que no estuviera terminado el texto sobre Rolando Alarcón. Algo alcancé a avanzar hasta que un amigo me dijo que quería hacer un ciclo de música en la Sala Telefónica (empresa donde él trabajaba),y ojalá con cosas de la raíz folklórica. Estábamos a mediados de 2008 y la modalidad del convenio más el "impulso" del que ya hemos hablado hizo que le pusiera la firma.
La cosa tuvo mutaciones varias hasta que llegamos a un ciclo de cuatro conciertos que finalmente contó con la presencia de Mario Rojas, Cuncumén junto a Chamal, Elizabeth Morris y Amaru. Para esa ocasión hice una alianza casi secreta con un viejo compañero de viaje y le pusimos el nombre de "Cantografía, sonidos chilenos". El nombre, que no era mío pero me pareció bastante bueno, después me enteré que fue un programa que había hecho Pedro Henríquez en la radio de la Chile, así que cobró una nueva significación, de homenaje a un referente en la comunicación popular.

Para este ciclo opté por darle un nombre al organizador, cansado de poner nombres distintos o no poner nada. Así que le pedí a esta amiga cofundadora autorización para traer a la tierra el nombre que teníamos para un colectivo que era un auténtico castillo en el aire. Así surgió "El Natre, Acción Cultural", con la idea de eludir a los calificativos de "Centro Cultural" o "Gestión Cultural", que podían significar la necesidad de un espacio físico o que se nos asociara a algo parecido a una productora o nos diera pretensiones institucionalizadas que no cuajan con el espíritu. El deslucro no lo permite.
Los conciertos tuvieron de todo pero fueron una experiencia valiosa, además de puntapié inicial adecuado, con gente con la que queríamos trabajar, admirados por nuestra parte y de un alto profesionalismo. Así el Natre se echó a andar definitivamente, con un buen sello.

martes, 18 de agosto de 2009

Natre retrospectivo II, 2006-2007

Quizás cansado de hacer cosas de manera solitaria y entusiasmado por otras experiencias de trabajo como un programa de radio en el que ayudaba y que en esa época se grababa en La Legua decidí sumarme a Cultura en Movimiento, colectivo de artistas y gestores decididos a andar a contracorriente y buscar la democratización de la cultura y de todo el país, en términos más amplios.

Caí en ese sitio cuando se empezaba a hacer el Festival de Las Ideas, evento compuesto de un sinfín de actividades en diversos ámbitos y sectores de la capital. Como Cultura en Movimiento teníamos que desarrollar algunas iniciativas artísticas y quedé a cargo de la "Gala cultural", que se realizó en Carmen 340. Fue un muy bonito recital. También con Cultura en Movimiento participamos a tope en actividades hechas para apoyar a Pedro Henríquez, destacado animador radial, famoso por su paso por la Radio Umbral y quien fue canallamente atacado por la espalda en una fuente de soda. Moriría a fines de ese año y dejamos el alma para que tuviera algún apoyo y reconocimiento.

A partir de la amistad con otros dos sujetos de CEM (que dejé a fines de ese año o comienzos del siguiente, ya ni me acuerdo) surgió la iniciativa de armar una productora para desarrollar varias iniciativas ligadas a la cultura. Ocupamos el nombre Activarte, que en rigor ya existía y era donde participaba uno de estos socios. Con ese nombre hicimos varios conciertos y experiencias con resultados muy dispares y donde yo tenía más que nada a cargo la parte de prensa y algunos contactos con los artistas que ya conocía de cierto tiempo. Era un intento más serio, de hacer conciertos de cierta convocatoria donde pudiera haber resultados profesionales arriba del escenario y en las boleterías. Nos pasó de todo en realidad.

Del período Activarte resalto tres eventos: uno porque fue idea mía, juas. El Memoriamérica, donde presentamos juntos la Cantata Santa María con Preludio y El Sueño Americano, de Patricio Manns, con Crisol. Fue la primera vez que reventamos el Galpón Víctor Jara. También fue un suceso de convocatoria el concierto de Preludio con la Cantata pero para el 1 de mayo, en el marco de los 100 años de la matanza en la Escuela Santa María (eso ya fue en 2007). Ese mismo año hicimos además tres ciclos en el Ical (yo participé en dos) y aunque fue mucho más exitoso en público el de cueca urbana (con Los Palmeros, Las Torcazas y Aparcoa) recuerdo mucho el de "Nueva Canción Chilena, ayer y hoy" donde músicos de ahora hicieron sus versiones y proyecciones de la Nueva Canción a partir de sus propuestas artísticas. Pancho Villa, Napalé, Héctor Pavez y Los Aucas dieron parte a ese ciclo donde cruzamos generaciones y tratamos de demostrar que el movimiento aquel no murió con el Golpe sino que se desparramó para siempre. Además de ese ciclo recuerdo que en la parte final los cabros andaban en Bolivia con Cultura en Movimiento así que volví a los tiempos de la gestión solitaria. Fue otra semilla del Natre, quizás. Toda la gráfica de esa época estuvo a cargo de Ricardo Silva, uno de los integrantes del trío (el otro era el Pepe Osorio) y actual cuequero con Los Gatos.

También quisiera mencionar una actividad que me tocó armar en 2006 pero también de modo casi clandestino, más bien "a pedido". Hice un ciclo de conversaciones en la UMCE para discutir sobre distintas facetas de la música de raíz folklórica, los sellos discográficos, las nuevas generaciones y la cueca urbana fueron los tres temas tratados. Es, hasta el momento, la única iniciativa que he hecho en ese sentido y que me gustaría repetir de algún modo, porque me da la idea que la raíz folklórica se analiza mucho para atrás y poco para adelante y porque de ese tipo de discusiones podrían salir valiosos materiales bibliográficos. También por esa época hubo nuevos intentos (esta vez más fallidos) de trabajo de prensa y/o producción con festivales y agrupaciones que no llegaron a puerto por complicaciones personales (sobrecarga de trabajo) y comunicacionales con los otros actores.

En ese período lleno de altibajos y dudas intentaba mantener mi ambición de ayudar al movimiento cultural aunque los resultados más de una vez me dieron en la cara. Ya había intentado solo, me había aliado con un movimiento más político y otro más "profesional". Mucha búsqueda para intentar encontrar un camino que no se veía muy claro.