jueves, 30 de septiembre de 2021

Ruta del Canto de Yungay, 3 de octubre 2021: cancionero colectivo

 


Arriba en la cordillera 

(Patricio Manns)


¿Qué sabes de cordillera

si tú naciste tan lejos?

Hay que conocer la piedra

que corona el ventisquero,

hay que recorrer callando

los atajos del silencio

y cortar por las orillas

de los lagos cumbrereños:

mi padre anduvo su vida

por entre piedras y cerros.


La Viuda Blanca en su grupa

–la maldición del arriero–

llevó mi viejo esa noche

para arrear ganado ajeno.

Junto al paso de Atacalco

a la entrada del invierno

le preguntaron a golpes

y él respondió con silencios:

los guardias cordilleranos

clavaron su cruz al viento.


Los Ángeles, Santa Fe

fueron nombres del infierno:

hasta mi casa llegaba

la ley buscando al cuatrero.

Mi madre escondió la cara

cuando él no volvió del cerro

y arriba en la cordillera

la noche entraba en sus huesos:

él que fue tan hombre y sólo

llevó a la muerte en su arreo.


Nosotros cruzamos hoy

con un rebaño del bueno

arriba en la cordillera,

no nos vio pasar ni el viento.

Con qué orgullo me querría

si ahora llegara a saberlo

pero el viento no más sabe

donde se durmió mi viejo

con su pena de hombre pobre

y dos balas en el pecho.


----------


Casamiento de negros

(Violeta Parra - tradicional)


Se ha forma’o un casamiento

todo cubierto de negro:

negros novios y pairinos,

negros cuña’os y suegros.

El cura que los casó

era de los mesmos negros.


Cuando empezaron la fiesta

pusieron un mantel negro.

Luego llegaron al postre,

se sirvieron higos secos.

Y se fueron a acostar 

debajo de un cielo negro.


Allí están las dos cabezas

de la negra con el negro,

amanecieron con frío,

tuvieron que prender juego.

Carbón trajo la negrita,

carbón que también es negro.


Algo le duele a la negra.

Vino el médico del pueblo.

Recetó emplastos de barro,

pero del barro más negro,

que le dieran a la negra

zumo de maqui del cerro.


Ya se murió la negrita,

qué pena pa’l pobre negro.

La puso a’entro de un cajón,

cajón pinta’o de negro.

No prendieron ni una vela:

¡ay, qué velorio más negro!


----------


La Muralla

(Nicolás Guillén - Quilapayún)


Para hacer esta muralla,

tráiganme todas las manos

los negros, sus manos negras

los blancos, sus blancas manos.


Una muralla que vaya

desde la playa hasta el monte

desde el monte hasta la playa,

allá sobre el horizonte.


—¡Tun, tun!

—¿Quién es?

—Una rosa y un clavel...

—¡Abre la muralla!

—¡Tun, tun!

—¿Quién es?

—El sable del coronel...

—¡Cierra la muralla!

—¡Tun, tun!

—¿Quién es?

—La paloma y el laurel...

—¡Abre la muralla!

—¡Tun, tun!

—¿Quién es?

—El gusano y el ciempiés...

—¡Cierra la muralla!


Al corazón del amigo:

abre la muralla;

al veneno y al puñal:

cierra la muralla;

al mirto y la yerbabuena:

abre la muralla;

al diente de la serpiente:

cierra la muralla;

al corazón del amigo:

abre la muralla;

al ruiseñor en la flor…


Alcemos esta muralla

juntando todas las manos;

los negros, sus manos negras

los blancos, sus blancas manos.


Una muralla que vaya

desde la playa hasta el monte

desde el monte hasta la playa,

allá sobre el horizonte.


---------


Adiós Santiago querido

(Segundo Zamora)


Adiós Santiago querido,

adiós, Parque Forestal, sí, ay, ay, ay (x2)

Cerro de Santa Lucía,

también la Quinta Normal, sí, ay, ay, ay.

Adiós Santiago querido, sí, ay, ay, ay


Adiós calle San Pablo

con Matucana,

donde toman los guapos

en damajuana, sí, ay, ay, ay

Adiós, calle San Pablo

con Matucana, sí, ay, ay, ay


En Damajuana, ay sí

Parque Cousiño,

donde toman los huasos,

también los niños, sí, ay, ay, ay


En la calle Bandera

alguien me espera.




jueves, 21 de enero de 2016

El Natre discográfico

Tenemos las mismas manos, varios intérpretes, 2015. 
Esta historia tiene muchos años, unos cuantos padecimientos, anécdotas y alegrías.

Nació como una idea inocente para complementar la biografía de Alarcón y se volvió en un espiral que más de una vez parecía que nunca tendría fin. Pero logramos sacarlo, casi a punta de empujones, pero esos son detalles.

Es el fruto del trabajo de más de un centenar de artistas y un equipo profesional de otro par de decenas. Todos, empujados por sacar un disco que permita recuperar las canciones de Rolando Alarcón y escucharlas en la versión de músicos de todas las generaciones y desde la mayor diversidad sonora posible.

El trabajo se presentó en cerca de diez conciertos, y anduvo por Talagante, Matta Sur, La Pintana, La Florida, Barrio Yungay, Ñuñoa y Providencia (Sala Master). Por cierto que nunca estuvieron todos los que participaron del trabajo, pero entre todos los conciertos se pudo escuchar cerca de la mitad del disco en vivo, de lo que quedaron algunos videos disponibles en Youtube.




De todo el proceso hay un texto que probablemente estará en el blog de Americanto, por ahora vale la pena agradecer a los que fueron puntales para este proceso: Ítalo Pedrotti en el trabajo de grabación y mezcla, Raúl Guerra en el diseño, Javier Guíñez en el armado del cd y Paulo Albornoz en el apoyo de producción musical y como intermediario para grabar en el IP Chile, Pluto Abarca en la masterización y por supuesto a la larga lista de artistas que fueron parte del trabajo y de los conciertos. Palabras especiales para Romina Núñez, Pancho Miranda, Ventiscka (Richard, Chelo y Nelson), Galo y Rodrigo y Tato Seves, quienes estuvieron en prácticamente todas las actividades con una voluntad y compromiso que superó largamente lo que me pude imaginar. Gracias también a Discomanía y Ventana Abierta, que han sido cruciales para que el disco llegue a muchos hogares.

El disco está disponible para descarga en los siguientes links:
Tenemos las mismas manos, cd 1

Gracias a todos los que lo han escuchado, comprado, descargado, conocido, no tiene otro afán que mostrar la obra de Alarcón en su mayor extensión y demostrar la gran calidad de músicos que tenemos en esta tierra. Así fue el inicio y (posiblemente el término) de El Natre como gestor de producciones discográficas.  

jueves, 15 de enero de 2015

El Natre periodístico

Una vez concluida la experiencia radial con el Americanto, sentí que había que encontrar la manera de comunicarme con los creadores que seguían sacando producciones y moviendo este mundo, y a la vez hacer que estas actividades pudieran difundirse por alguna vía en la que tuviera alguna participación. Pensé primero en apoyar el trabajo de algún otro sitio o ser parte de algún medio alternativo, pero no encontré el lugar ni las personas indicadas para ser parte de algo más global. Después intenté con un proyecto colectivo, en el que varios nos hiciéramos cargo de un sitio y entre las colaboraciones de todos los interesados se armara un caudal considerable de información. Sin embargo, los hechos volvieron a dar pruebas de que eso era improbable y requería tiempos y voluntades que no se veían muy a la mano. 

Por eso terminé recurriendo a un viejo procedimiento y a un viejo amigo: pedirle ayuda a Ricardo Silva, quien ya no estaba haciendo la web de Cultura en Movimiento y tenía una inquietud similar. Con su experiencia de diseñador y gracias a la maravillosa plataforma Wordpress no nos demoramos mucho en echar a andar El Meollo Cultural, página a la que le dimos el nombre de un programa radial en Internet que hicimos hace algún tiempo y que aludía a que todo lo grabábamos en algún lugar donde estuviera pasando algo: un concierto, una exposición, un acto, etc. 

El concepto nos hacía gracia así que lo mantuvimos y desde entonces tratamos de redescubrir este meollo con actividades y artistas que suelen estar fuera de los medios tradicionales y que tienen, para nosotros, indudables méritos. Con el tiempo logramos los aportes de algunos amigos, especialmente dos: Jorge Castillo y Cristian González, quienes hicieron interesantes notas, crónicas y entrevistas exclusivamente para la página. Otras líneas destacadas se merece don Hugo Lagos, del Quilapayún, que cada cierto tiempo hace algún comentario o manda alguna cosa que podemos compartir con nuestros amigos. 



Para mí ha sido una buena manera de mantenerme en contacto con el periodismo escrito y de poder ahondar es escrituras de más largo aliento, que permiten desarrollar mejor los temas y contactarse con los realmente interesados en este tipo de temáticas. He dicho más de alguna vez a los cercanos que en las notas más relevantes de la página (crónicas y entrevistas) la idea es acercarse a ser "un Semanal de los pobres" (aludiendo al desaparecido suplemento de La Tercera) y contar historias perdidas o personajes desconocidos, como una manera de aportar al reducido espacio que hay entre los medios masivos para las manifestaciones culturales. Varios artículos de los publicados ahí me han llenado de orgullo, como el homenaje a Gabriel Parra desde las opiniones de dos renombrados bateristas, un perfil de Luis Advis desde los recuerdos de tres cercanos, la historia de uno de los niños que tocaba en Los de Ramón y hoy es un juez e importante abogado, en fin. Si buscan la etiqueta "Manuel Vilches" en la página verán la selección con las cosas que me han dejado más conforme.


Más de alguien puede preguntar si un trabajo periodístico puede considerarse como parte del quehacer de un organismo de gestión cultural. Yo me lo he preguntado más de una vez, de hecho. A primera vista, quizás, no debería considerarse, pero en verdad en esta historia, como creo que dije al comienzo, cada cosa que se ha hecho en un ámbito ha repercutido en el otro, por lo que finalmente el motor que mueve a ambos quehaceres es uno solo, el interés por relevar a figuras valiosas del arte chileno. Eso quizás puede llevar a la reflexión de que el trabajo de reporteo, entonces, va más por el lado de los textos amables que la cosa de la denuncia o de conseguir cosas del entrevistado que él no quiere que se sepan. En verdad me parece que esas discusiones están bastante bien para la universidad, pero yo salí de ahí hace casi quince años, juas. Si es necesario responder eso, diría que los medios convencionales hacen bastante más de eso y de una forma mucho más hipócrita. Acá queremos contar cosas, mostrar obras, descubrir o entregar hechos y personajes perdidos en el tiempo, no desde el compadrazgo, sino desde el respeto y la valoración. Esa también es una tarea del periodismo. Para cahuines y "exclusivas" hay suficiente gente dispuesta a matar a su familia. Así y todo, con este enfoque amable, han salido no pocas cosas interesantes y variadas confesiones de valor periodístico. Lo importante, finalmente, no es la "parada" con la que se va tras algo, sino con lo que se llega de vuelta. 

Aunque ha costado un resto la familia crece, casi 700 seguidores en Facebook, poco más de 300 en Twitter. Puede ser poco para un medio de comunicación, de hecho lo es, pero todo ha sido así de lento y silencioso en esta historia. A veces dan ganas de detenerse o simplemente irse para la casa, pero siempre nace un nuevo impulso e interés por dar otros pocos pasos y, finalmente, poder llegar a todos quienes pueden estar interesados en este tipo de periodismo. Lo que más queremos es que crezca la familia, así que el que quiera escribir es muy requetebienvenido.  

Consume tiempo El Meollo, de hecho puede que absorba casi todo lo que podría crecer El Natre, pero si se hace bien puede ser un buen abono para otras cosas.  

viernes, 9 de enero de 2015

El Natre reeditor y autogestionado

 Después de varios años de estar fondeado, el libro de Rolando Alarcón volvió a circular. En 2009 se editó junto a Quimantú pero esta vez opté por lanzarme solo a la piscina. Hubo negociaciones serias con una editorial y conversaciones informales con varias otras, pero en general el asunto implicaba hacer una inversión similar a la que finalmente se hizo. La decisión pasó por tener autonomía total en el proceso, pero también por las dudas de ver qué se iba a hacer con 1.000 libros si ya se habían vendido 500, por mucho que no hubiera estado en librerías (Quimantú lo vendía generalmente a minoristas o cuando iba a algunas ferias y actividades masivas). 

Al final la apuesta fue por hacer una tirada chica, de 150 ejemplares, pero con la facilidad de poder hacer más cuando fuera necesario. Esto, por una parte, daba la tranquilidad de poder hacer correcciones para los libros siguientes, cosa que me pesó profundamente con la primera edición, que tuvo un par de errores imperdonables y otros menores. Y por otro lado, si bien el costo por cada libro era considerablemente mayor, permitía hacer pequeñas inversiones cada vez que se quisiera hacer nuevos ejemplares, en vez de gastarse un platal en un chirolazo. 

Lo único doloroso para mí fue que, al hacer tan pocos ejemplares, el libro subió considerablemente de valor, casi al doble de lo que salía con Quimantú, y eso que se dejó lo más bajo posible, prácticamente al precio de costo en la distribución a tiendas, pero hay que decir que el trabajo estaba presentado en condiciones mucho mejores, tanto en su portada como en la calidad del papel, por lo que la inversión puede justificarse. Esto, por cierto, pensando en que la edición está dedicada sólo para quienes no tienen el libro, yo al menos he sido majadero en no recomendar la compra para quienes ya cuentan con la primera tirada, porque el contenido es prácticamente el mismo. 

Para esta vez la idea es estar de manera más decidida en algunas tiendas, aunque obviamente será en una escala muy pequeña, para no volverme loco llevando libros a todas partes (en el caso de que las librerías quisieran tenerlo). Por ahora es seguro que estará en La Tienda Nacional, ya está a la venta por un novedoso sistema de tienda virtual llamado "Discos Sur" y es muy probablemente que el libro vuelva a estar en la Qué Leo de Providencia, donde el libro tuvo un paso fugaz y exitoso, porque se vendieron los ocho libros que llevamos de manera más o menos rápida (en realidad llevé diez pero había dos defectuosos). Donde primero estuvo, por supuesto, fue en Discomanía, punto fundamental de la cultura chilena que está ubicado en 21 de mayo 583, local 894. Son amigos desde una cantidad incontable de años y han tenido siempre un gran espíritu de colaboración con cada cosa que está reseñada en este blog. Son además gente de lealtad y honestidad a toda prueba, así que lo menos que pude hacer fue tener el gesto de llevarle los primeros libros apenas me los entregó la gente de la imprenta en una bolsa enorme y bien pesada, juas (grande tía Ceci, que vino desde Valparaíso cargando la leserita). 

Bueno, ya veremos cómo resulta la aventura de esta reedición, al menos me alegro de que el libro vuelva a estar en la calle y que sea una pequeña ayuda para que el recuerdo de Rolando Alarcón esté muy vivo entre nosotros.

viernes, 23 de agosto de 2013

El Natre audiovisual


Desde hace algún tiempo tomamos la iniciativa de llegar con alguna cámara de video a los conciertos que nos invitan o que nos interesa presenciar y dejar un respaldo para la gente que sigue la música latinoamericana. De manera muy precaria, por cierto, hemos ido registrando canciones que esperamos que puedan ser de utilidad. Algunas las hemos insertado en el blog de Americanto junto a algunas palabras sobre los artistas filmados, y en otros casos, simplemente, están en este canal de youtube. Los invitamos a conocerlo y anunciamos de paso que prontamente llegará un trípode que ayudará significativamente en la calidad de los videos, juas.

Napalé en Casa Anahuac, "Mariposa"


Aymará, "Cantor de oficio"


Nicasio Luna, "Con su recuerdo"


Diana Rojas, "Pajarillo de papel"

La fiesta de los diez años de Americanto

En enero de este año terminó la vida del programa radial Americanto, que duró por más de una década en la radio Nuevo Mundo. Como no hay certezas de que vuelva a aparecer por el dial o por un podcast en el corto plazo no es una mala idea simbolizar su existencia con el único gran evento que se organizó en su nombre, el concierto por los diez años que tuvo lugar en el anfiteatro de la Casa de la Cultura de la Municipalidad de La Pintana. Agradecemos por supuesto a Richard Beltrán, quien dio una ayuda decisiva para poder desarrollar la actividad y la volvió un encuentro de gran camaradería y que permitió que el nombre del programa llegara a gente que no tenía conocimiento del mismo.

Inauguró la jornada Ventiscka, que entregó una completa muestra de música latinoamericana y de Nueva Canción. Como actuaban de locales, además, el público los recibió con una calidez familiar.
 El dúo Galo y Rodrigo siguió con una muestra de nueva trova chilena, que tuvo una generosa respuesta de la gente.
 Fabiola González, "La Chinganera", apostó por la comunicación por el público, les enseñó sobre poesía popular chilena e hizo bailar a unas cuantas parejas al momento de las cuecas.
 Como cierre de jornada Los Republicanos, en formato trío, se mandaron una gran corrida de cuecas y ganaron nuevos admiradores. Gracias a todos los que participaron y, en general, a los cerca de 150 artistas, según mi cuenta, que fueron parte del programa Americanto. Espero que haya sido de utilidad para quienes pasaron por él y que lo hayan disfrutado quienes escuchaban la radio Nuevo Mundo.


lunes, 23 de enero de 2012

La primera década de Americanto

Este sábado celebraremos diez años del camino del Americanto, programa radial creado en 1996 en las emisoras de la Radio Universidad de Santiago y que desde enero de 2002 se transmite en Radio Nuevo Mundo.

En el concierto estarán jóvenes músicos de la raíz folklórica chilena como La Chinganera, Ventiscka, Galo y Rodrigo y Los Republicanos de la Cueca, todos amigos de largos años y quienes asumieron con entusiasmo la idea de festejar una década de difusión de canto popular.

En todo caso la idea fue mucho más accidental y nació de una broma que le hice a Richard Beltrán, de Ventiscka, cuando el grupo fue a una entrevista en la radio. Apenas dijo "estamos a disposición de la radio para lo que necesiten", le dije "genial, porque el programa cumple 10 años luego, así que están invitados al concierto de aniversario". Richard no sólo embarcó al grupo, sino que junto a la Casa de la Cultura de La Pintana le dio un impulso decisivo al aniversario, generando una gran actividad que alguna vez estuvo en mis planes pero rápidamente deseché por sus complicaciones organizativas.

La entrada es liberada, así que están todos invitados para ser parte de este momento al que difícilmente pensé que podría llegar con el programa.

viernes, 20 de enero de 2012

Un árbol coposo y florido

Tuvimos la responsabilidad y el orgullo de ser parte de la preparación y el lanzamiento del más reciente disco del grupo Cuncumén, "Árbol coposo y florido", en homenaje a Margot Loyola.

El trabajo, además de tener alto valor por ser una reunión de canciones recopiladas o interpretadas por Margot Loyola en sus casi 70 años de trayectoria, tiene la gracia de que muestra al grupo en múltiples facetas, ya que aparte de la diversidad de ritmos hay solos, dúos, cuartetos y cantos grupales.

Además de colaborar en la corrección de pruebas y sugerir algunos elementos en el librillo de este trabajo, tuvimos la suerte de ser parte de la organización del concierto de lanzamiento, el 25 de octubre en el teatro Ladrón de Bicicletas, Barrio Bellavista. Fue una jornada muy intensa, con gran presencia de público y en el que el grupo decidió actuar sin amplificación, lo que tiene sus dificultades pero también permite entregar un sonido interesante a los espectadores. El largo aplauso final y la gran venta de ejemplares del disco marcó el fin de una larga jornada y de un proceso muy enriquecedor para todos. 



miércoles, 26 de enero de 2011

"La canción en la noche", 25 de enero de 2010

Con una sala SCD repleta se hizo el lanzamiento de "Rolando Alarcón, la canción en la noche", de Carlos Valladares y Manuel Vilches. Como se trataba de un texto sobre un gran cantautor chileno, tratamos de que los discursos fueron un paso introductorio a lo esencial del día: la música. Los oradores también lo hicieron así e hicieron presentaciones muy concisas y sentidas para valorar el aporte de Alarcón en la música chilena.

Mario Rojas dio la bienvenida, como parte del consejo directivo de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor. Él mismo fue el más interesado en que el lanzamiento se hiciera en esa sala, a su juicio era lo mínimo que podía hacer la SCD por un autor de la categoría de Alarcón.
Francisco Trabol, más conocido como "Don Pancho", hizo el saludo por parte de la Editorial Quimantú, que publicó el libro y lo desparramó por las ferias culturales y autogestionadas habidas y por haber. Además, lograron que el libro se vendiera a un precio muy popular.

En nombre de los autores habló Carlos Valladares, compañero de ruta de Rolando Alarcón como parte del dúo Los Emigrantes.
 Después tocó la música. Abrió La Tribu Generaciones, grupo que se ha dedicado a rescatar la figura de Alarcón desde hace largos años y ha hecho varios espectáculos con sus canciones. Entusiasmaron rápidamente a la concurrencia con un estilo muy directo. 
En el intermedio musical la Quimantú decidió regalar algunos ejemplares entre los presentes. Pero la cosa no era tan sencilla, sino que había que lucirse en las adivinanzas. Consuelo Infante estuvo a cargo y la Violeta, la hija, no quería quedarse abajo.
Luego llegamos a la parte más emotiva de la jornada. Los Emigrantes se reunieron después de muchos años y tuvieron una presentación formidable con algunas de las canciones más importantes de Alarcón. La gente, en su mayoría público joven, se mostró altamente impactada por la calidez y la calidad de las voces y los arreglos.
 Aprovechando que estaba en el público una figura como Mario Lorca, gran exponente del teatro chileno, le pedimos que terminara la jornada leyendo el soneto a Rolando Alarcón escrito por Fernando Alegría y que cierra el libro.
Luego de cantar "Si somos americanos" pasamos al cóctel y de ahí nos fuimos todos felices para la casa.

lunes, 7 de diciembre de 2009

El Natre poético

Relato de la periodista y poeta Patricia Cocq (coaccionista del colectivo que da nombre a este blog) sobre la primera actividad de El Natre AP (Acción Poética)

Las viejas eternas promesas de la poesía han regresado

Hay un impulso que se prolonga a lo largo de nuestra existencia y que, aunque tratemos de ocultarlo con las responsabilidades y el poco tiempo que tenemos, no se puede soslayar y está siempre ahí, como un felino agazapado esperando dar el salto. En mí ese impulso se nombra poesía, que conlleva también una alta dosis de disposición a hacer el ridículo.

Lo había olvidado por lo menos unos cuatro años, cuando en el msn, saltó la ventanita y mi amigo Antonio Letelier me hizo una propuesta indecente: organizar un recital de poesía, “como los de antes”, en un local de Santa Isabel que le habían ofrecido. Ya con el antecedente de un par de reuniones antes, me dije ¿por qué no? Y como se veía claramente que, a pesar del cobro de adhesiones, la actividad sería de completo deslucro, pensé “este es un buen momento para inaugurar el brazo poético de El Natre”, pidiéndole el correspondiente permiso a mi amigo Vilches, poseedor del cincuenta por ciento de la valiosa franquicia.

En un ex – bar, conocido por sus legendarias fiestas (las mismas por las cuales le retiraron la patente de alcoholes), hoy centro cultural de variadas y curiosas tendencias, logramos armar “Poesía y Café en el Sofá”. Cabe aclarar que no hubo ni rastro de café, si unas copas de vino que gentilmente nos proporcionó el dueño de casa.

Siguiendo con lo relevante, abrimos los fuegos de esa noche con mi nunca bien ponderado amigo Marcelo Miranda, que cual valiente soldado, comenzó la noche con sus poemas, de los cuales no recuerdo mucho a decir verdad, pero que nos sorprendieron con su impecable interpretación. El público no nos fue mezquino y se convirtió en una excelente noche, coronada, por cierto, por las magistrales interpretaciones del dúo Galo y Rodrigo, que con gentileza acudieron a nuestra humilde lectura. Una primera parte de las canciones clásicas del dúo, más una versión de un tema de Víctor Jara y una segunda tanda con Galo en solitario y canciones brasileras.

La música estuvo a la altura, reencuentros de ex compañeros de Universidad y muchos versos de distinto calibre y temática. Gracias al Toño por haber parido la idea e invitarme a ejecutarla. Armando este asunto caí en la cuenta de todo el talento que hay alrededor y que de alguna forma vamos a seguir aprovechando.

Ah! hay que agradecer a los lectores y lectoras de la noche: Marcelo Miranda, Paulina Soto, Joselyn Mancilla, Ingrid Yametti, Fabián Cocq y mi querido Antonio Letelier, con quien cerramos la jornada, promesas eternas de la poesía chilena, famosos desconocidos de siempre.

Y como no hay primera sin segunda, en el verano del 2010 tendremos una nueva “gala” poética, con versos, cuentos, música, vino y mucho deslucro de por medio. Pero con crecimiento espiritual.

PS: Las fotos son de Lorena Palavecino. Se puede ver la galería completa de fotos acá.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

El Natre bibliográfico

Desde 2003 comencé a participar en la elaboración de un libro de homenaje por Rolando Alarcón. La idea original era de Carlos Valladares, profesor y músico, quien colaboraba con Alarcón como parte del dúo Los Emigrantes, con el que ganaron en Viña del Mar y participaron en numerosas actuaciones y grabaciones.

Él tenía la idea de hacer este texto desde los años '80, cuando vivía su destierro en Canadá. Eso permitió que contáramos con valiosos testimonios de gente como René Largo Farías y Héctor Duvauchelle, fallecidos hace muchos años, o de Fernando Alegría, escritor que empezó a tener problemas de memoria hace largo tiempo.

El texto tuvo dos años de investigación en esta nueva etapa y tres más de escritura, realizada de manera bastante esporádica como puede suponerse. Estuvo listo en su primera versión a comienzos de 2009, pero en el transcurso del año tuvo varias modificaciones para incorporar algunos testimonios finales (Pedro Messone y Ángel Parra), para sumar datos desconocidos hasta el momento como algunos que figuraron en la nueva edición de El Libro Mayor de Violeta Parra y para hacer numerosas correcciones de prueba (alcanzo a recordar siete, tres mías y cuatro de gentiles y atentos colaboradores).

A mediados de este año, y en paralelo con las otras actividades como el aniversario por los 80 años o la creación de la página web, surgió la posibilidad de publicar el libro con la Editorial Quimantú, que recibió el texto y lo integró a su lanzamiento masivo de libros, que se realizó con todo éxito y toda sencillez, el 6 de diciembre en el anfiteatro del Parque Forestal.

Demás está decir el orgullo que significa ser parte de este proyecto. No tanto por el nombre y su homenaje implícito al trabajo cultural del gobierno de Salvador Allende sino por poder ser parte del entusiasmo de los gestores de esta segunda etapa y por asumir como propio el compromiso de cortar el flujo mercantil del mundo del libro, donde abogamos por una producción y edición al más bajo costo para que los lectores puedan acceder a precios razonables. Ojalá, si es que alguna vez salen nuevos libros del Natre, que tengamos la posibilidad de seguir colaborando con Quimantú y ser parte y responsables de su crecimiento y desarrollo.

El Natre radial

Desde 2002 existe en Radio Nuevo Mundo el programa Americanto, iniciado en 1996 en las emisoras de la Universidad de Santiago. La idea ha sido difundir a artistas de raíz folklórica chilena y latinoamericana, centrado básicamente en los artistas que están en plena producción artística. Inició la aventura y fue clave para su intromisión en la Nuevo Mundo el amigo y colega Andrés Figueroa, por su contacto con el director de entonces, el recordado señor Hernán Barahona.
Partió como un "comodín" para las tardes de sábado, e iba según el horario de los campeonatos de fútbol. Desde 2005 pasó a los domingos a las nueve de la mañana, donde se encuentra actualmente. Ese mismo año comenzó a difundirse por Internet gracias a un radioblog que era parte del proyecto "Radio en Movimiento" y que también se alojaba en el blog vecino americanto.blogspot.com. Desde hace dos años, además, el programa también tiene un espacio en un podomatic, que permite alojar espacios para que el auditor seleccione cuándo y cómo sintonizarlo.

En 2009 el programa fue incorporado a los espacios de la Radio del Sur, proyecto nacido en Venezuela que reúne a emisoras de todo el continente. Así, decenas de compatriotas han estado sonando en este país sin que ni siquiera lo hayan sabido, juas. Aunque no hemos llevado la cuenta estimamos que el programa ha tenido cerca de 100 entrevistados en sus ya casi ocho años de vida, lo que muestra la gran magnitud de creadores que siguen pensando en la raíz folklórica y explorando nuevos caminos. Si quiere escuchar algunas emisiones puede ir a esta página.
PD: El programa dejó de emitirse en enero de 2013. Las razones y la despedida están acá. 

El Natre gráfico

En el marco de las actividades por Rolando Alarcón la diseñadora del afiche tuvo un arrebato de creatividad y pulcritud y generó la imagen corporativa del Natre, ya que tenía nombre para el ciclo Cantografía pero no había imagen que lo referenciara.

Aprovechando la indudable belleza de la florcita que da nombre al Colectivo surgió la imagen que rápidamente dio origen a dos logos para distintos usos (timbre y autoadhesivo además de otros asuntos) y a un marcador de libros, creado ante la ingenua proximidad del lanzamiento del libro. Al menos no habrá que preocuparse de eso cuando el libro esté listo, juas.

Bueno, gracias a todo este arrebato tenemos timbre para ponerle a las entradas, autoadhesivos y tarjetas de presentación para repartir y marcadores de libros como "posicionamiento de marca".

El Natre y la informática

En mi limitado mundo de habilidades una que jamás estuvo en la lista es el diseño y manejo de páginas webs. Sin embargo el desarrollo de la tecnología y la filosofía abierta y generosa de algunos "computines" permitió que existiera la plataforma Joomla para crear sitios sin muchos conocimientos y que varias personas hicieran tutoriales o respondieran en foros a los afligidos y novatos creadores.

Así pude parar en un par de meses el sitio de homenaje a Rolando Alarcón, que nació como una manera de dejar una página en la web que testimoniara la vida y la obra del artista en las condiciones más decorosas posibles, en especial considerando la larga lista de inexactitudes que dan vuelta por la web. Aproveché algún material hecho con rigor como el cancionero del amigo Hannes Salo (donde metimos un poco de ayuda) y sistematicé buena parte de lo que estaba reunido para el libro y que posiblemente no iba a ser usado en su totalidad.
Así nació esta página que, a mi juicio, tiene como gran utilidad que las canciones del caballero se puedan oír en la Internet, cosa que no se podía hacer salvo para los que han ido descargando su discografía. Esto sirve como material de consulta.


Ese fue el debut (y probablemente la despedida) de El Natre como realizador de sitios web.

El Natre y el cumpleaños


El 7 de agosto se realizó en el Ical el concierto por los 80 años del natalicio de Rolando Alarcón. El cantautor cumplía el 5 de agosto pero se optó por hacerlo el fin de semana más próximo para asegurar una mayor presencia de público. A diferencia de los 75 años esta vez tuvimos el apoyo de las nuevas creaciones tecnológicas como Facebook y mucha gente se enteró por este medio, a sabiendas de que los medios "convencionales" no prestaron ayuda alguna (salvo nobles excepciones como el Canal 29 o la web de Cultura en Movimiento).
A diferencia de los 75 años, esta vez quisimos centrarnos en artistas de menos trayectoria en cuanto a edad pero que tuvieran algún vínculo con el artista o quisieran cantar al menos un tema de su autoría. La excepción fue Cuncumén, que siempre apoya cuando se trata de saludar a su primer director. De los otros nombres era lógico que estuvieran Héctor Pavez y La Tribu Generaciones (el primero hijo de uno de los grandes amigos de Alarcón y los segundos especialistas en el repertorio del cantautor). Además se invitó a Pancho Miranda, ex Triburbana, quien ya tenía montado un tema de Alarcón y a Galo y Rodrigo y a Vasti Michel para que trabajaran el repertorio del maestro normalista. En el transcurso de este trabajo se sumó Rodrigo Hernández, trovador que creó el sitio Myspace del cantautor chileno.

El asunto salió muy bien en términos artísticos y cumplió con algunas de las metas del acto: recordar a Rolando Alarcón, reflotar algunas de sus canciones en voces jóvenes. Obvio que uno nunca queda contento del todo pero siempre será mejor hacerlo que dejar pasar la efemérides.

Acá se pueden ver algunas fotos.

domingo, 22 de noviembre de 2009

El Natre fundacional


En 2008 me rejuré no hacer ninguna cosa de ninguna índole de gestión artística hasta que no estuviera terminado el texto sobre Rolando Alarcón. Algo alcancé a avanzar hasta que un amigo me dijo que quería hacer un ciclo de música en la Sala Telefónica (empresa donde él trabajaba),y ojalá con cosas de la raíz folklórica. Estábamos a mediados de 2008 y la modalidad del convenio más el "impulso" del que ya hemos hablado hizo que le pusiera la firma.
La cosa tuvo mutaciones varias hasta que llegamos a un ciclo de cuatro conciertos que finalmente contó con la presencia de Mario Rojas, Cuncumén junto a Chamal, Elizabeth Morris y Amaru. Para esa ocasión hice una alianza casi secreta con un viejo compañero de viaje y le pusimos el nombre de "Cantografía, sonidos chilenos". El nombre, que no era mío pero me pareció bastante bueno, después me enteré que fue un programa que había hecho Pedro Henríquez en la radio de la Chile, así que cobró una nueva significación, de homenaje a un referente en la comunicación popular.

Para este ciclo opté por darle un nombre al organizador, cansado de poner nombres distintos o no poner nada. Así que le pedí a esta amiga cofundadora autorización para traer a la tierra el nombre que teníamos para un colectivo que era un auténtico castillo en el aire. Así surgió "El Natre, Acción Cultural", con la idea de eludir a los calificativos de "Centro Cultural" o "Gestión Cultural", que podían significar la necesidad de un espacio físico o que se nos asociara a algo parecido a una productora o nos diera pretensiones institucionalizadas que no cuajan con el espíritu. El deslucro no lo permite.
Los conciertos tuvieron de todo pero fueron una experiencia valiosa, además de puntapié inicial adecuado, con gente con la que queríamos trabajar, admirados por nuestra parte y de un alto profesionalismo. Así el Natre se echó a andar definitivamente, con un buen sello.

martes, 18 de agosto de 2009

Natre retrospectivo II, 2006-2007

Quizás cansado de hacer cosas de manera solitaria y entusiasmado por otras experiencias de trabajo como un programa de radio en el que ayudaba y que en esa época se grababa en La Legua decidí sumarme a Cultura en Movimiento, colectivo de artistas y gestores decididos a andar a contracorriente y buscar la democratización de la cultura y de todo el país, en términos más amplios.

Caí en ese sitio cuando se empezaba a hacer el Festival de Las Ideas, evento compuesto de un sinfín de actividades en diversos ámbitos y sectores de la capital. Como Cultura en Movimiento teníamos que desarrollar algunas iniciativas artísticas y quedé a cargo de la "Gala cultural", que se realizó en Carmen 340. Fue un muy bonito recital. También con Cultura en Movimiento participamos a tope en actividades hechas para apoyar a Pedro Henríquez, destacado animador radial, famoso por su paso por la Radio Umbral y quien fue canallamente atacado por la espalda en una fuente de soda. Moriría a fines de ese año y dejamos el alma para que tuviera algún apoyo y reconocimiento.

A partir de la amistad con otros dos sujetos de CEM (que dejé a fines de ese año o comienzos del siguiente, ya ni me acuerdo) surgió la iniciativa de armar una productora para desarrollar varias iniciativas ligadas a la cultura. Ocupamos el nombre Activarte, que en rigor ya existía y era donde participaba uno de estos socios. Con ese nombre hicimos varios conciertos y experiencias con resultados muy dispares y donde yo tenía más que nada a cargo la parte de prensa y algunos contactos con los artistas que ya conocía de cierto tiempo. Era un intento más serio, de hacer conciertos de cierta convocatoria donde pudiera haber resultados profesionales arriba del escenario y en las boleterías. Nos pasó de todo en realidad.

Del período Activarte resalto tres eventos: uno porque fue idea mía, juas. El Memoriamérica, donde presentamos juntos la Cantata Santa María con Preludio y El Sueño Americano, de Patricio Manns, con Crisol. Fue la primera vez que reventamos el Galpón Víctor Jara. También fue un suceso de convocatoria el concierto de Preludio con la Cantata pero para el 1 de mayo, en el marco de los 100 años de la matanza en la Escuela Santa María (eso ya fue en 2007). Ese mismo año hicimos además tres ciclos en el Ical (yo participé en dos) y aunque fue mucho más exitoso en público el de cueca urbana (con Los Palmeros, Las Torcazas y Aparcoa) recuerdo mucho el de "Nueva Canción Chilena, ayer y hoy" donde músicos de ahora hicieron sus versiones y proyecciones de la Nueva Canción a partir de sus propuestas artísticas. Pancho Villa, Napalé, Héctor Pavez y Los Aucas dieron parte a ese ciclo donde cruzamos generaciones y tratamos de demostrar que el movimiento aquel no murió con el Golpe sino que se desparramó para siempre. Además de ese ciclo recuerdo que en la parte final los cabros andaban en Bolivia con Cultura en Movimiento así que volví a los tiempos de la gestión solitaria. Fue otra semilla del Natre, quizás. Toda la gráfica de esa época estuvo a cargo de Ricardo Silva, uno de los integrantes del trío (el otro era el Pepe Osorio) y actual cuequero con Los Gatos.

También quisiera mencionar una actividad que me tocó armar en 2006 pero también de modo casi clandestino, más bien "a pedido". Hice un ciclo de conversaciones en la UMCE para discutir sobre distintas facetas de la música de raíz folklórica, los sellos discográficos, las nuevas generaciones y la cueca urbana fueron los tres temas tratados. Es, hasta el momento, la única iniciativa que he hecho en ese sentido y que me gustaría repetir de algún modo, porque me da la idea que la raíz folklórica se analiza mucho para atrás y poco para adelante y porque de ese tipo de discusiones podrían salir valiosos materiales bibliográficos. También por esa época hubo nuevos intentos (esta vez más fallidos) de trabajo de prensa y/o producción con festivales y agrupaciones que no llegaron a puerto por complicaciones personales (sobrecarga de trabajo) y comunicacionales con los otros actores.

En ese período lleno de altibajos y dudas intentaba mantener mi ambición de ayudar al movimiento cultural aunque los resultados más de una vez me dieron en la cara. Ya había intentado solo, me había aliado con un movimiento más político y otro más "profesional". Mucha búsqueda para intentar encontrar un camino que no se veía muy claro.

lunes, 10 de agosto de 2009

El Natre retrospectivo I, 2002-2005


El primer asomo de "El Natre" tiene que ver ineludiblemente con el año 2002. En ese entonces (a mediados de enero) comenzó su segunda etapa de vida el programa Americanto en Radio Nuevo Mundo y a los pocos meses tuve ocasión de entrevistar a Guillermo García, en ese entonces desafectado integrante de Quilapayún. Al saber que venía por un mes a Chile nació la idea de armar un concierto. Se hizo en agosto de ese año en la Sala Master y el propio Guillermo gestionó otro en la Municipalidad de El Bosque. Se armó un notable elenco de músicos acompañantes (Lautaro Quevedo en piano, Cristián Moraga en percusiones, Leonardo Baeza en flauta traversa, Ángel Cardenas en cello, Antonio Vásquez en instrumentos latinoamericanos) gracias en gran parte a la habilidad de Patricio Hewstone, sobrino de Guillermo y destacado bajista. Los conciertos fueron un éxito, tuve la posibilidad de conocer y hacer buenas migas con Rodrigo Roco, en ese entonces encargado de la Sala Master y, por supuesto, fue el comienzo de una permanente amistad con Guillermo García. Pura ganancia. El excedente monetario quedó en "La mitad del mundo", juas. Como no había nombre inventado el organizador fue "NCCH 2002" (en alusión evidente a la Nueva Canción Chilena). De esta experiencia, además, surgió la posibilidad de apoyar en la difusión a Antonio Vásquez con un concierto que hizo a inicios de 2003 en la sala SCD. A fines de ese año ayudé con la difusión del lanzamiento del primer disco de Los Porfiados de la Cueca ("Las cuecas contraatacan") y un poco antes fue el comienzo de la amistad con el Cuncumén, luego (otra vez) de una entrevista pal Americanto por el lanzamiento de "Puro Neruda". Justamente para ese disco eché una mano en el trabajo de prensa. Sería sólo el comienzo.

José Luis Hernández.
En 2004 ya estaba embarcado en la investigación sobre Rolando Alarcón por iniciativa de Carlos Valladares, con quien quedamos de escribir a medias la biografía del creador y maestro normalista. A comienzos de julio caí en cuenta de que el 5 de agosto se cumplían 75 años de su natalicio, así que rápidamente se montó el espectáculo de aniversario, esta vez en una sala llamada Pedro Aguirre Cerda, donde mismo habían lanzado su disco Los Porfiados. Esa vez resultaron vitales los buenos oficios de doña Maruja Sánchez para gestionar la sala y el apoyo del departamento de cultura del Colegio de Profesores, en ese entonces a cargo de Loreto Muñoz. Cantaron de pura buena onda los Cuncumén, José Luis Hernández (solista del Bafona y amigo y discípulo de Alarcón) y el dúo Los Emigrantes (Valladares y Enrique San Martín, acompañantes de Alarcón), que se reunió especialmente para la ocasión. Fue un verdadero lujo tenerlos a todos en esa sala y hacer el primer reconocimiento a Alarcón en quién sabe cuánto tiempo.

2005 era el año reservado para el cincuentenario de Cuncumén. A comienzos de ese año se armó una comisión de trabajo para desarrollar una serie de iniciativas con un equipo multidisciplinario. Paulatinamente la cosa se fue desinflando y llegando a julio me di cuenta que no pasaba nada con los "organizadores" mientras el grupo estaba de cabeza grabando un nuevo disco para Alerce. La única solución, entonces, era tomar el toro por las astas y hacer lo que se pudiera. Resultó un concierto en la Sala Isidora Zegers, como una manera de testimoniar la importancia de la Universidad de Chile en la historia del grupo, un muy lindo concierto a medias en la Sala Telefónica con el Ensamble Tradicional Chileno y el gran concierto de aniversario, realizado finalmente el 3 de noviembre en el Teatro Providencia de una manera casi irresponsable. Hasta cheques familiares debieron entrar a la pelea para poder hacerlo. Se inventaron convenios 2x1 con los lectores de El Mercurio, nuevamente apoyó el Colegio de Profesores (esta vez bajo la dirección de doña Olimpia Riveros) y el grupo tuvo su gran fiesta. El presentador fue José Miguel Varas, quien al año siguiente recibiría el Premio Nacional de Literatura. Esa monumental experiencia fue, de alguna manera, el cierre del primer ciclo vital de El Natre.

jueves, 16 de julio de 2009

Acerca de El Natre, Acción Cultural



El Natre, Acción Cultural, no es una institución sino una idea y ni siquiera eso, con suerte un impulso interno que recién hace un año tiene un nombre. Desde 2002 cada uno de los eventos que verán enumerados en este sitio han nacido todos desde ese impulso, que es por una parte decir "pero cómo nadie lo va a hacer..." y mezclado con cierto sentido del "deber", algo así como la "justicia artística" que hace que poco después, sin darse cuenta, ya el remolino haya hecho su trecho y uno esté consiguiendo salas, imprimiendo afiches, mandando correos y toda esa historia.

¿De dónde nace esa "justicia artística"?, de la subjetividad por supuesto. Los años haciendo el programa radial Americanto (1996-1997 en su primera etapa y 2002 hasta el presente en la segunda) y el proceso de amago de melómano que vivo desde 1990 han sido la vía para conocer, aprender, intercambiar y madurar conceptos e inquietudes sobre la raíz folklórica que han permitido desarrollar algunas iniciativas aisladas que, vistas con el tiempo, tienen cierta coherencia en lo relativo a inquietudes patrimoniales y de proyección de nuevos exponentes. Todo esto, por supuesto, desarrollado bajo el entrañable concepto de "a lo amigo", que sonará poco profesional pero que dice una gran verdad, de poner el afecto y la ambición artística antes de cualquier otro concepto. Podríamos decir arbitrariamente que éste es un colectivo "con fines de deslucro", así que si quiere ganar plata pase de largo, que por acá no suele merodear.

El concepto mismo de "El Natre" nace accidentalmente de una conversación con otra periodista, pero dada más bien a los asuntos literarios, con algún premio y libro de poesía a sus anchas aunque ella no prefiera mencionarlos por su afición casi enfermiza al bajo perfil. Bueno, hago el alcance porque no sería nada de raro que en el corto plazo El Natre aparezca en otros ámbitos del quehacer cultural como parte de esta creación a dos cabezas.

El nombre está pensado por supuesto en el arbusto que tiene hasta un dicho de desprestigio ("más malo que el natre") por su supuesto mal sabor pero que, en cambio, tiene importantes méritos medicinales, una indudable belleza y crece de manera silvestre en varias partes del país. Y tomándose la infusión con limón y miel pasa de lo más piola. Es, digamos, una suerte de reivindicación histórica y toma de partido por las cosas con mala fama pero que tienen numerosas bondades.


El trabajo gráfico de El Natre como tal ha sido responsabilidad absoluta de la diseñadora Macarena Rivera. El reconocimiento es enorme porque, más allá del talento, sólo la capacidad de crear estas imágenes ha permitido darle nombre, forma y sentido concreto al impulso que anda dando vueltas hace cerca de siete años.